Los Ramírez. Ilustración previamente expuesta en el ciclo Sci-Fi Invasion (Conspiraciones Ibéricas, Ediciones Valientes) en Slaughterhouse, y ahora la versión tuneada para la gran exposición colectiva que organiza la Comunidad IMS en el Grand Central Art Center de Broadway, Santa Ana, CA
Alien -ism for ISM: 10 exhibition.
Grand Central Art Center: 125 N. Broadway, Santa Ana, CA 92701
Opening Reception: Saturday, July 7, 7:00pm until 10:00pm
ismcommunity.org
Alberto Ramírez y su hijo Tomás llegaron a Madrid una neblinosa mañana de 1953. Parecían extranjeros, pues, aunque su castellano era perfecto, dejaban escapar una extraña vibración al hablar. No se ha encontrado información sobre su procedencia, que a día de hoy sigue siendo un misterio, por lo que se sospecha que falsearon su identidad.
Se instalaron en el centro de Madrid, donde Alberto emplazó las oficinas de una gran empresa dedicada a la investigación y la innovación tecnológica. Durante los meses siguientes fueron llegando familiares de los Ramírez a trabajar en la empresa. Primero unos pocos, y progresivamente más y más, hasta formar una gran comunidad.
En pocos años la empresa prosperó fulgurantemente y los Ramírez llegaron a ser considerablemente ricos, frecuentando los locales más lujosos de la ciudad. Se les podía reconocer por una curiosa marca de nacimiento en la frente y por el hecho de que siempre se les veía acompañados de pequeños perros, a todas horas, incluso en importantes eventos y en fastuosos salones.
En 1962, nueve años después de su llegada y de forma repentina, cerraron la empresa y desaparecieron por completo. Nunca más se volvió a saber de ellos, al menos de manera oficial.
En los años 70, un cirujano plástico de Alicante aseguró haber operado a varios individuos de estas características para extirparles una marca de nacimiento en la frente. Años más tarde, se publicaba un artículo en el diario La Verdad de Murcia, sobre un ama de casa que relataba un encuentro sexual con un Ramírez. “Tenía la piel muy suave” afirmaba la mujer, “aunque me sentí algo incómoda con su perro mirando todo el tiempo...”. Sin embargo, estos testimonios fueron aportados por fuentes poco fiables, por lo que es imposible asegurar su veracidad.

2 comentarios:
Te felicito Ana, tiene un estilo!!!!
muy interesante, es atrapante ésta historia, me despertó el espíritu investigativo.
Tu blog está buenísimo!
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